ADVERTENCIA SOBRE LOS RIESGOS DE LAS ESTAFAS DE TIPO «RAMP AND DUMP» por Veritas Card
Veritas Card y sus socios («Veritas») le informan de que las autoridades reguladoras y los cuerpos de seguridad internacionales han constatado una tendencia creciente a que los inversores sean blanco de estafadores que intentan manipular a personas desprevenidas para incitarlas a comprar acciones de determinadas empresas, lo que genera beneficios para el estafador y pérdidas importantes para el inversor. Las autoridades reguladoras internacionales han explicado recientemente esta tendencia en una alerta para inversores titulada «Aumento de las estafas por suplantación de identidad en redes sociales», disponible aquí. Veritas Card desea informarle sobre estas estafas para que pueda evitarlas. Recuerde que Veritas no ofrece asesoramiento en materia de inversión. Desconfíe de cualquier persona que afirme lo contrario. Si lo considera oportuno, obtenga asesoramiento financiero profesional independiente antes de tomar cualquier decisión de inversión. Estas estafas se perpetran con frecuencia a través de las redes sociales. En algunos casos, los estafadores buscan establecer una relación de confianza (a veces bajo pretexto de amistad o romance). En otros casos, pueden hacerse pasar por un asesor de inversiones de reconocido prestigio. Pueden instar a los inversores a unirse a un grupo de inversión en una red social o aplicación de mensajería, donde se difunden consejos de inversión. Estos estafadores incitan después a los inversores a comprar acciones de empresas específicas a precios inflados, basándose en información confidencial o en los vínculos que afirman tener con la empresa o su dirección. Por lo general, los estafadores animan a los inversores a comprar acciones poco negociadas y de baja capitalización bursátil (incluidos los «penny stocks»), más fáciles de manipular y de explotar en detrimento del inversor. Una vez que los inversores siguen las instrucciones del estafador y hacen subir inadvertidamente el precio de la acción comprando títulos, el estafador puede vender sus propias posiciones de gran volumen, lo que puede provocar una caída considerable del precio de las acciones de la empresa. Este tipo de estafa se conoce como «pump-and-dump» o «ramp-and-dump». Puede ocasionar pérdidas importantes a los inversores. Le animamos a tomarse el tiempo necesario para leer y comprender la siguiente información antes de actuar sobre los consejos o recomendaciones de cualquier persona que afirme poseer información no pública o un vínculo especial con una empresa cotizada.
1. Sea escéptico
En el mundo virtual, los defraudadores pueden enmascarar fácilmente su identidad. Desconfíe de las personas que conoce en línea, especialmente si afirman ser asesores de inversiones o celebridades. Sea especialmente cauteloso cuando «amigos» en línea le ofrezcan consejos de inversión no solicitados.
2. Esté atento a las señales de alerta
A continuación se indican algunas señales de alarma que pueden indicar una estafa, en particular las estafas de tipo «ramp-and-dump»:
- Consejos de inversión no solicitados.
- Subida sustancial del precio de la acción o de la criptomoneda sin noticias positivas sobre la empresa.
- Sugerencias de compra de acciones o criptomonedas de pequeña capitalización y baja liquidez, especialmente si una gran parte de las acciones está en manos de un grupo reducido.
- Su «amigo» en línea le pide que envíe una captura de pantalla de su historial de transacciones.
3. Infórmese
Muchas acciones recomendadas por los operadores de estas estafas estaban sobrevaloradas y su escalada no estaba justificada. Se recomienda encarecidamente a los inversores que investiguen una empresa antes de invertir en ella, o que soliciten la opinión independiente de asesores de inversiones homologados.
4. Desconfíe de las inversiones demasiado buenas para ser ciertas
Si una inversión parece demasiado buena para ser cierta, generalmente lo es. Recuerde que no existe ninguna inversión de bajo riesgo con altas rentabilidades garantizadas; una afirmación que los defraudadores utilizan con frecuencia para atraer a inversores desprevenidos aprovechando su miedo a perderse una oportunidad.